26 junio 2014

Capitulo séptimo de la Libreta de Bitácora, Manuel Mejías, bajista.

El portentoso bajista de la Leiband es quién nos escribe la penúltima parte de esta serie de escritos que nos sirven para entender como una banda vive su día a día entre carretera, escenario, hotel y, de nuevo carretera… una gustosa monotonía que siempre depara sorpresas.

Libreta de Bitácora. Capitulo 7.
Por Manuel Mejías.

20 de Junio 2014
Hacía días desde el último bolo “completo” de la Leiband. Digo esto porque por medio ha habido otros pero, o por repertorio, o por faltar alguno de los miembros de la banda, no habían sido completos, y eso se notaba en el ambiente.
Nos hemos levantado con la insuperable noticia de “abrir” para los Stones en su concierto de Madrid. Miradas cómplices y sonrisas en nuestro encuentro de salida para el primero de los dos bolos del finde. Nos sentimos afortunados, por el número de bolos, por los compañeros de furgo y, sobre todo, por el resultado final de los mismos, que es lo que al fin y al cabo nos hace estar donde estamos.
Nos vamos a Elche y Alicante, saliendo de la Alameda (Madrid) después de comer. A diferencia de otras veces, no tenemos hotel al llegar porque hemos decidido en democracia ir a dormir a Murcia, segunda plaza a torear el día después, así que la organización es un poco diferente a lo que suele suceder cada fin de semana.
Apenas hemos hecho unos pocos kilómetros, doce para ser exactos, y la rula ha hecho tres raros, así que paramos bajo un calor de justicia y nos tiramos una hora discutiendo la mejor manera de seguir la aventura. Llamadas de teléfono, nervios para el pobre Jorge (con lo bueno que es): ¿nos arriesgamos con esta rula?, ¿es mejor coger dos coches?, teniendo en cuenta, claro, el consiguiente gasto extra, ¿y rogar que nos den otra a ser posible?… Vamos muy pillados de hora, decidimos seguir en la que estamos y Alex va al límite permitido. Pasan los kilómetros con una sudada importante, y hoy es el primer día del verano. ¡¡¡DIOS MÍO!!!.
Llegamos a Elche para una prueba rápida. El sitio es precioso, una especie de jardín elevado, primer concierto al aire libre de este año y, para mi sorpresa, aquí no hace calor. Aún nos sorprenden nuestras escuchas después de la experiencia argentina, que importante son las personas que no se ven en esta gira. Gracias Sito. Sin ti esto no sería lo mismo.
Mientras suena Vikxie cenamos algo y rápido al stage. 1, 2, 1, 2, 3, 4… Está claro que este año es diferente para Leiva y la Leiband. ¡Hemos vuelto!

21 de Junio 2014
Despierto en Murcia con cierto dolor de cabeza y desorientación. Hemos quedado a las 10 para ir a una calita en la playa. Con dificultad abro un ojo y veo que son las 9:40… no me gusta correr. Cómo odio las prisas. Espero que el madrugón y la carrera merezcan la pena.
Nos montamos en la furgo y a sumar otros pocos kilómetros, unos ochenta, para poder disfrutar del agua del mar. Es un sitio recogido, pequeño, la gente se da codazos al vernos llegar pero no se acercan, no piden fotos, y nos dejan nuestro espacio. Nos metemos al agua mientras algunos se hacen dueños del chiringuito. Luismi está pinchando dentro en menos de 5 minutos… lo de este chaval es increíble. Veo a Jorge bajo una sombrilla con hamaca, cervecita en la mano, y pienso que siempre ha habido clases.
Poco a poco van llegando los demás. Creo que está toda la crew aquí. Hago mis cuentas y solo echo de menos a tres. Niño, Xavi y Malca. El resto sumamos 13. Corre airecito, y el sol y la temperatura nos respetan. Mereció la pena!
Pensamos donde comer, se votan las opciones. Al final nos vamos a la huerta murciana, al sitio de siempre, a comer un arroz de los buenos y de esta manera poder descansar después. Siesta time.
Vamos a media tarde para una prueba donde Leiva decide un cambio para el final de “Terriblemente cruel”. Será una sorpresa muy propia para el bolo del próximo miércoles en el Bernabeu. Leiva es uno de esos tipos exigentes al límite, con él y con los demás, así que a ninguno nos sorprende este tipo de cosas. Eso nos hace mejores, lo sabemos y rápido todos entramos al juego. Como anécdota diré que en el último bolo de la gira anterior me cambiaba cosas de algunas líneas de bajo. Si, si, en el último.
Guardaré muy buen recuerdo de este bolo en Murcia. Personalmente, creo que ha sido uno de los mejores desde que estoy aquí, y una manera inmejorable de afrontar la experiencia de los Stones. Porque si, Damas y caballeros, ¡abrimos para los Rolling Stones!.

Bassnolo

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